Área Profesionales Ejercicio y Cáncer-IPEFC

Una aclaración sobre dolor articular, terapia hormonal y cáncer de mama

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Ejercicio y Cáncer-IPEFC

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Descontextualizar los estudios conlleva que los mensajes a las personas sean confusos y desafortunados. En esta ocasión nos gustaría tratar este tema por el continuo uso que hemos detectado de un estudio que se relaciona con el

Para entender el problema

Existe un estudio usado de forma recurrente para explicar que el ejercicio de fuerza mejora los síntomas articulares provocados por la terapia hormonal, especialmente por los inhinidores de la aromatasa empleados en mujeres postmenopausicas. Este estudio fue realizado por Melinda Irwing en 2014. El estudio indica que se produce una reducción de la «artralgia» a las 3 meses, pero que estos descensos del dolor son mas significativos a las 12 meses (puedes ver una gráfica sobre esto dentro del artículo).

El problema

Este hecho, como muchas veces hemos explicado no indica que los programas de ejercicio físico logren reducciones de dolor en esos plazos. Sólo indica que así fue en este caso. Parece lógico pero desde IPEFC-Ejercicio y cáncer observamos como ciertos profesionales transmiten esta idea errónea: «debes entrenar fuerza, y tu dolor tardará en reducirse de 6 a 12 meses».

Ejercicio y reducción del dolor articular

El ejercicio físico reduce el dolor articular provocado por este tipo de terapias, así lo indica la revisión sistemática de Lu et al. El problema reside en, como ocurre en muchas ocasiones, la falta de heterogeneidad en los estudios y imposibilidad de definir la dosis adecuada de ejercicio físico. El valor de los estudios de Melinda Irwin no reside en definir unos plazos, sino en que de forma específica lo hace con ejercicio concurrente (con las clásicas recomendaciones de 150 min de ejercicio cardiovascular y dos sesiones de fuerza a la semana). Pero como todo estudio debemos analizarlo muy bien. Sin entrar en mucha profundidad los autores aplican una dosis de ejercicio «genérica». Esto quiere decir que aparte de ajustar las cargas externas no hay otro criterio de individualización, ni de volumen, ni de densidad, ni de metodología entre otras. El hecho de que nos indiquen que comienzan a existir descensos significativos desde los 3 meses y sobre todo a las 12 meses no quiere decir que no los haya en el primero, en el cuarto o a en el octavo.. Ellos determinan las evaluaciones cada 3 meses, no cada mes. En este sentido podríamos citar el estudio de Nyrop que logra reducciones del dolor articular solo en 6 semanas, únicamente con un programa basado en caminar.

¿Qué ejercicio se recomienda para el dolor articular en cáncer de mama?

El error es hacer crear a las personas que existen programas de ejercicio para reducir el dolor articular. Esta puede ser la motivación para preguntar o decidirse si, pero un programa de ejercicio físico tiene una finalidad clara: Mejorar la calidad de vida de una persona. Para hacerlo debemos tener en cuenta todos los factores, incluido el dolor articular pero también la debilidad ósea, el riesgo cardiovascular, y la fatiga, entre muchos mas. No hay un programa para cada cosa, es un programa que tiene en cuenta todas esas cosas.

Por tanto el mensaje que debemos lanzar debería ser el de que debemos realizar ejercicio físico de fuerza y cardiovascular, adaptado a nuestra características y momento de la enfermedad (individualizado). Que este mejorará muchas cosas necesarias para que estemos bien y que además ayudará a reducir este dolor (en mayor o menos medida) de forma progresiva y gradual a medida que avance el programa de ejercicio. Además, esta reducción y control será dependiente de seguir realizando ejercicio, por lo que debe ser sostenido en el tiempo.

Finalmente debemos ser siempre muy cuidadosos con el término dolor. Este es un ente complejo y multifactorial por lo que no se produce como consecuencia de una sola cosa. Atribuir una solución única al dolor sería un error que los profesionales no deberían cometer. Es lógico enfocar el problema desde el ejercicio pero dejando muy claro que no es la única herramienta disponible.

bibliografía

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4372849/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31853701/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28698390/

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